Grelos deshidratados Milhulloa: sabor gallego todo el año
Los grelos deshidratados Milhulloa son una excelente alternativa para disfrutar del auténtico sabor de la huerta gallega en cualquier momento. Gracias a su proceso de deshidratación, mantienen sus propiedades organolépticas, facilitando su conservación y uso en cocina.
Milhulloa ha sido la pionera en la conservación del grelo mediante deshidratado en cámara de secado a baja T, conservando así todos sus compuestos fitoquímicos y todas sus propiedades organolépticas. Hortaliza que contiene compuestos antioxidantes naturales como las vitaminas A, B9 (o ácido fólico),E , K.
Apto para veganos.
Bolsa 60g que equivale a 500g de grelo fresco.
Un ingrediente esencial de la cocina tradicional
Muy utilizados en recetas emblemáticas de Galicia, los grelos deshidratados permiten preparar platos como lacón con grelos, cocidos, caldos y guisos, aportando un sabor intenso y ligeramente amargo característico.
Ventajas de los grelos deshidratados
- Larga vida útil sin necesidad de refrigeración
- Fácil almacenamiento
- Sabor concentrado tras la rehidratación
- Producto natural
Ficha técnica de los Grelos deshidratados Milhulloa
- Marca: Milhulloa
- Origen: Galicia
- Tipo de producto: Verdura deshidratada
- Ingrediente: Grelo deshidratado
- Peso neto: 60 g
Información nutricional (por 100 g)
- Valor energético: 246,5 kJ / 59,16 kcal
- Grasas: 0 g
- de las cuales saturadas: 0 g
- Hidratos de carbono: 0,8 g
- de los cuales azúcares: 0,1 g
- Proteínas: 22,5 g
- Sal: 1,5 g
Modo de preparación recomendado
Antes de su consumo, se recomienda rehidratar los grelos en agua durante varias horas y cocerlos posteriormente hasta alcanzar la textura deseada. Una vez preparados, pueden utilizarse como grelos frescos.
Conservación
Conservar en un lugar fresco, seco y protegido de la luz. Una vez abierto el envase, mantener bien cerrado.
Alérgenos
No contiene alérgenos declarados. Campo a confirmar según etiquetado oficial.
¿Cómo se preparan los grelos deshidratados Milhulloa?
1. Si vas a hacer un caldo o un guiso con bastante agua, puedes echarlos directamente a la olla. Necesitan unos 20-25 minutos de cocción (algo menos que el grelo fresco, que suele tardar más).
2. Si los quieres para un revuelto o tortilla: Ponlos en un bol con agua tibia durante 30-40 minutos hasta que recuperen su textura. Escúrrelos bien (apretando un poco con la mano).
Ya están listos para saltear en la sartén con un poco de ajo o jamón.




